DATOS SOBRE LA FUENTE DE SAZ:

La memoria de los romanos en estas tierras se conserva fresca en las leyendas que sitúan el pueblo al otro lado del Cerro del Castillo y, junto a las leyendas, una obra real que permanece desafiando al tiempo: la fuente El Saz (o lo que es lo mismo la fuente del Sauce) que conserva su agua y su función después de dos mil años en que se labró y puso en funcionamiento. Ir a beber agua allí y sentarse a contemplar la puesta de sol parece un placer reservado a los que en Abia viven siendo señores del tiempo, sin someterse a sus prisas ni carreras. Quizás aquel Viriato, pastor lusitano que decía la enciclopedia, también vendría por aquí desde la cercana Segóbriga a luchar contra los romanos, o beber aguas sin prisa en esta fuente del Saz.

En la foto de la derecha se pueden apreciar los cortes que los canteros hicieron en la piedra, para preparar sillares y después colocarlos en la torre de la Iglesia de la Asunción. (foto superior de la izquierda).

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